martes, 6 de noviembre de 2018

MORADAS: BIBLIA Y SEGUIMIENTO DE CRISTO


MORADAS debe ser leído como un itinerario de seguimiento evangélico. La obra se sustenta en dos pilares: experiencia de Teresa y la Biblia. Su vivencia mística corre paralela a su vocación apostólica. La experiencia mística de Teresa es puro evangelio; el relato teresiano es un compuesto armónico de Biblia y experiencia íntimamente trabado.  Su mística se identifica simplemente con la radicalidad cristiana, y no coincide con la así llamada mística universal, de claro sabor neoplatónico, y que sigue infiltrando hoy muchas formas de religiosidad, incluso en la misma espiritualidad de las iglesias cristianas. Se ha llegado a afirmar, incluso, que en el campo de espiritualidad hasta la llegada de Santa Teresa la mística no fue del todo cristiana.

 Las Moradas teresianas son la narración de un viaje a la profundidad del ser humano, donde mora el Resucitado. Las Moradas se presentan como modos de relación; ello significa una forma o estilo de seguimiento. Así, el alma del justo se  está convirtiendo en el paraíso del Génesis, y el ser humano está configurado a imagen de Dios.
 El libro de Moradas narra una forma de acceso a la madurez cristiana, e implica un doble aspecto: ontológico y moral o psicológico espiritual.  Para entrar dentro, en lo hondo del yo, se impone el seguimiento. Sin el seguimiento de Jesús, sin la experiencia de su vida y el amor al prójimo, no hay hondura posible. Y si pareciera que la hubiera, sería una profundidad soñada, experiencia de vacío. Esto es para Teresa una experiencia peligrosa, porque le parece al alma que está llena de Dios y no es así. Es que para Teresa (igual que para Rahner), todo acto religioso debe tener “estructura encarnatoria”; es decir, que debe hallarse presente la Humanidad de Cristo. Y Humanidad de Cristo y seguimiento son dos realidades que se reclaman mutuamente. Moradas representa un progresivo estado de conciencia crístico; la maduración progresiva de la persona, guiada por la Biblia para llegar a ser imagen de Cristo. La mística teresiana se empapa de Biblia y más en concreto de cristología



SOBRE MORADAS (Secundino Castro) en artículo de la revista ESTUDIOS ECLESIÁSTICOS (julio/septiembre 2015).

FRANCISCO HABLA DE TERESA

“En la escuela de la santa andariega aprendemos a ser peregrinos. La imagen del camino puede sintetizar muy bien la lección de su vida ...