sábado, 1 de junio de 2013

VISIÓN DEL SER HUMANO EN TERESA 1

El tema del hombre está en el centro de las preocupaciones teológicas de hoy. El optimismo antropológico o el pesimismo fundamental marcan las filosofías actuales. Teresa de Jesús no tiene propiamente una antropología teológica. Su experiencia mística y su doctrina espiritual están centradas sobre todo en Dios. Y sin embargo, el tema del hombre no es marginal en sus escritos, pues el Dios que se revela y se entrega lo hace para "formar al hombre". Este, a su vez, se enriquece del don gratuito de Dios.
 El testimonio teresiano en este caso tiene la gracia de ser un manifiesto sobre el hombre, por dos razones: porque la misma Teresa es un ejemplo vivo de una antropología realizada, gracias a su dinamismo, valoración de lo humano, y sentido de plenitud de su vida. Y por otra parte, su doctrina, sobre todo en CASTILLO INTERIOR, es un himno al hombre cristiano, a su vocación y a su destino.
 Así, se puede hacer una lectura antropológica de la doctrina teresiana y del dinamismo que ella indica en la vida espiritual. Por ejemplo,  en las MORADAS, aparecen tres conceptos bíblicos sobre el hombre, asumidos por Teresa:
1. Creados a imagen y semejanza de Dios.
2. Somos morada de Dios, Dios habita en nosotros.
3. Dios se comunica a nosotros, es comunicación.

FRANCISCO HABLA DE TERESA

“En la escuela de la santa andariega aprendemos a ser peregrinos. La imagen del camino puede sintetizar muy bien la lección de su vida ...