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viernes, 20 de febrero de 2015

"VUELVAN A MÍ DE TODO CORAZÓN"

“El profeta Joel  insiste en la conversión interior: «Vuelvan a mí de todo corazón» (2:12). Regresar al Señor "con todo el corazón" significa emprender el camino de una conversión no superficial y transitoria, sino un itinerario espiritual que tiene que ver con el lugar más íntimo de nuestra persona.

Aquel "vuelvan a mí de todo corazón" no implica sólo el individuo, sino que se extiende a la entera comunidad, es una convocación dirigida a todos..

Queridos hermanos y hermanas, el Señor no se cansa jamás de tener misericordia de nosotros, y quiere ofrecernos una vez más su perdón, invitándonos a volver a Él con un corazón nuevo, purificado del mal, para tomar parte de su gozo... ¿Cómo acoger esta invitación? Nos lo sugiere San Pablo: 'les suplico en nombre de Cristo: 
'déjense reconciliar con Dios'
(2 Cor 5:20).

 Con esta conciencia, iniciamos confiados y gozosos el itinerario cuaresmal. Que María Inmaculada..  nos acompañe en este momento favorable, para que podamos llegar a cantar juntos la alegría de la victoria en la Pascua de Resurrección."

FRANCISCO. Miércoles de Ceniza 2015 (fragmentos)


miércoles, 14 de enero de 2015

SED DE AUTENTICIDAD

“ Consideramos ahora la persona misma de los evangelizadores. Se ha repetido frecuentemente en nuestros días que este siglo siente sed de autenticidad. Sobre todo con relación a los jóvenes, se afirma que éstos sufren horrores ante lo ficticio, ante la falsedad, y que además son decididamente partidarios de la verdad y  la transparencia.

A estos “signos de los tiempos” debería corresponder en nosotros una actitud vigilante. Tácitamente o a grandes gritos, pero siempre con fuerza, se nos pregunta: ¿Creéis verdaderamente en lo que anunciáis? ¿Vivís lo que creéis? ¿Predicáis verdaderamente lo que vivís?  Hoy más que nunca el testimonio de vida se ha convertido en una condición esencial con vistas a una eficacia real de la predicación. Sin andar con rodeos, podemos decir que en cierta medida nos hacemos responsables del Evangelio que proclamamos.

Al comienzo de esta reflexión nos hemos preguntado: ¿Qué es de la Iglesia diez años después del Concilio? ¿Está anclada en el corazón del mundo y es suficientemente libre para interpelar al mundo? ¿Da testimonio de la propia solidaridad hacia los hombres y al mismo tiempo del Dios Absoluto? ¿Ha ganado en ardor contemplativo y de adoración, y pone más celo en la actividad misionera, caritativa, liberadora? ¿Es suficiente su empeño en el esfuerzo de buscar el restablecimiento de la plena unidad entre los cristianos, lo cual hace más eficaz el testimonio común con el fin de que el mundo crea? Todos nosotros somos responsables de las respuestas que pueden darse a estas interrogantes."


PABLO VI. Exhortación Apostólica Evangelii Nuntiandi, 76. (1975)  

jueves, 8 de enero de 2015

SOMOS LOS HIJOS AMADOS




"Cuando considero que decís que tenéis vuestros deleites con los hijos de los hombres, se alegra mucho mi alma.  !Oh Señor del cielo y de la tierra, y qué palabras éstas para que ningún pecador desconfíe!...Aquella voz que se oyó cuando el Bautismo, dijo que os deleitáis con vuestro Hijo..

Pues ¿qué necesidad tenéis de mi amor? ¿Para qué lo queréis, Dios mío, qué ganáis con él? !Oh, bendito seáis, Dios mío, para siempre!". 


SANTA TERESA DE JESÚS, E 7

viernes, 4 de octubre de 2013

EN LAS SEGUNDAS MORADAS....

“Ahora vengamos a hablar cuáles serán las almas que entran a  las segundas moradas y qué hacen en ellas… Es de los que ya han comenzado a tener oración y entendido lo que les importa no quedarse en las primeras moradas, mas no tienen aún determinación para dejar muchas veces de estar en ella, porque no dejan las ocasiones, que es harto peligro. Mas harta misericordia es que algún rato procuren huir de las culebras y cosas emponzoñosas, y entender que es bien dejarlas. Estos, en parte, tienen harto más trabajo que los primeros, aunque no tanto peligro, porque ya parece los entienden, y hay gran esperanza de que entrarán más adentro”.


“Seguimos en las segundas moradas… y éstos entienden los llamamientos que les hace el Señor; porque, como van entrando más cerca de donde está Su Majestad,  que es muy buen vecino, y  es tanta su misericordia y bondad, que aun estándonos en nuestros pasatiempos y negocios y contentos y baraterías del mundo, y aun cayendo y levantando en pecados… con todo esto, tiene en tanto este Señor nuestro que le queramos y procuremos su compañía, que una vez u otra no nos deja de llamar para que nos acerquemos a Él; y es esta voz tan dulce que se deshace la pobre alma en no hacer luego lo que le manda…”.

Santa Teresa
Segundas Moradas

PARA EMPEZAR EL CAMINO.....

“Pongamos los ojos en Cristo, nuestro bien, y allí aprenderemos la verdadera humildad, y en sus santos, y se ennoblecerá el entendimiento, y no hará el propio conocimiento ratero y cobarde; que, aunque ésta es la primera morada, es muy rica y de tan gran precio, que si se escabulle de las sabandijas de ella, no se quedará sin pasar adelante. Terribles son los ardides y mañas del demonio para que las almas no se conozcan ni entiendan sus caminos”.

Santa Teresa
Primeras Moradas

lunes, 16 de septiembre de 2013

CONOCIMIENTO INTERIOR

“Es cosa tan importante este conocernos que no querría en ello hubiese jamás relajación, por subidas que estéis en los cielos; pues mientras estamos en esta tierra no hay cosa que más nos importe que la humildad. Y así torno a decir que es muy bueno y muy rebueno tratar de entrar primero en el aposento adonde se trata de esto, que volar a los demás”.


“A mi parecer jamás nos acabamos de conocer si no procuramos conocer a Dios; mirando su grandeza, acudamos a nuestra bajeza; y mirando su limpieza, veremos nuestra suciedad; considerando su humildad, veremos cuán lejos estamos de ser humildes”.

Teresa de Jesús
"Castillo Interior"

viernes, 13 de septiembre de 2013

CON PLENITUD Y ANCHURA... (2)


“Metidos siempre en la miseria de nuestra tierra, nunca la corriente saldrá de cieno de temores, de pusilanimidad y cobardía: de mirar si me miran, no me miran; si, yendo por este camino, me sucederá mal; si osaré comenzar aquella obra, si será soberbia; si es bien que una persona tan miserable trate de cosa tan alta como la oración; si me tendrán por mejor si no voy por el camino de todos; que no son buenos los extremos, aunque sea en virtud; que, como soy tan pecadora, será caer de más alto; quizá no iré adelante y haré daño a los buenos; que una como yo no ha menester particularidades. ¡Oh válgame Dios, hijas, qué de almas debe el demonio de haber hecho perder mucho por aquí!”.

“Las cosas del alma siempre se han de considerar con plenitud y anchura y grandeza, pues no le levantan nada, que capaz es de mucho más que podremos considerar, y a todas partes de ella se comunica este sol que está en este palacio. Esto importa mucho a cualquier alma que tenga oración, poca o mucha, que no la arrincone ni apriete. Déjela andar por estas moradas, arriba y abajo y a los lados, pues Dios la dio tan gran dignidad; no se estruje en estar mucho tiempo en una pieza sola”.


Santa Teresa de Jesús
Castillo Interior
Primera Morada.

ESPEJO PARA LA HUMILDAD....

“Decía una persona que había sacado dos cosas de la merced que Dios le hizo: la una, un temor grandísimo de ofenderle, y así siempre le andaba suplicando no la dejase caer, viendo tan terribles daños; la segunda, un espejo para la humildad, mirando cómo cosa buena que hagamos no viene su principio de nosotros, sino de esta fuente adonde está plantado este árbol de nuestras almas, y de este sol que da calor a nuestras obras. Dice que se le representó esto tan claro, que en haciendo alguna cosa buena o viéndola hacer, acudía a su principio y entendía cómo sin esta ayuda no podíamos nada; y de aquí le procedía ir luego a alabar a Dios y, lo más ordinario, no  acordarse de sí en cosa buena que hiciese”.

Santa Teresa de Jesús
Castillo Interior
Primera Morada

domingo, 8 de septiembre de 2013

TERESA: TINIEBLA INTERIOR.

“Les quiero decir que consideréis qué será ver este castillo tan resplandeciente y hermoso, esta perla oriental, este árbol de vida que está plantado en las mismas aguas vivas de la vida, que es Dios, cuando cae en un pecado mortal: no hay tinieblas más tenebrosas, ni cosa tan oscura y negra, que no lo esté mucho más. No queráis más saber de que, con estarse el mismo sol que le daba tanto resplandor y hermosura todavía en el centro de su alma, es como si allí no estuviese para participar de Él, con ser tan capaz para gozar de Su Majestad como el cristal para resplandecer en él el sol”.

“Todas las buenas obras que hiciere, estando así en pecado mortal, son de ningún fruto para alcanzar gloria; porque no procediendo de aquel principio, que es Dios, de donde nuestra virtud es virtud, y apartándonos de Él, no puede ser agradable a sus ojos; pues, en fin, el intento de quien hace un pecado mortal no es contentar a Dios, sino hacer placer al demonio, que como es las mismas tinieblas, así la pobre alma queda hecha una misma tiniebla”.


“Oí una vez a un hombre espiritual que no se espantaba de cosas que hiciese uno que está en pecado mortal, sino de lo que no hacía. Dios por su misericordia nos libre de tan gran mal, que no hay cosa mientras vivimos que merezca este nombre de mal, sino ésta, pues acarrea males eternos para sin fin. Esto es, hijas, de lo que hemos de andar temerosas y lo que hemos de pedir a Dios en nuestras oraciones; porque, si El no guarda la ciudad, en vano trabajaremos”, pues somos la misma vanidad”.

Teresa de Jesús
Primeras Moradas, Capítulo 2

miércoles, 4 de septiembre de 2013

CAMINO DE ORACIÓN...



“Tornando a nuestro hermoso y deleitoso castillo, hemos de ver cómo podremos entrar en él. Parece que digo algún disparate; porque si este castillo es el ánima claro está que no hay para qué entrar, pues se es él mismo… Mas habéis de entender que va mucho de estar a estar; que hay muchas almas que se están en la ronda del castillo que es a donde están los que le guardan, y que no se les da nada de entrar dentro ni saben qué hay en aquel tan precioso lugar ni quién está dentro ni aun qué piezas tiene. Ya habréis oído en algunos libros de oración aconsejar al alma que entre dentro de sí; pues esto mismo es”.



“Me dijo hace un gran letrado que son las almas que no tienen oración como un cuerpo con perlesía o tullido, que aunque tiene pies y manos no los puede mandar; que así son, que hay almas tan enfermas y mostradas a estarse en cosas exteriores, que no hay remedio ni parece que pueden entrar dentro de sí; porque ya la costumbre la tiene tal de haber siempre tratado con las sabandijas y bestias que están en el cerco del castillo, que ya casi está hecha como ellas, y con ser de natural tan rica y poder tener su conversación no menos que con Dios, no hay remedio”.



“A cuanto yo puedo entender, la puerta para entrar en este castillo es la oración y consideración, no digo más mental que vocal, que como sea oración ha de ser con consideración; porque la que no advierte con quién habla y lo que pide y quién es quien pide y a quién, no la llamo yo oración, aunque mucho menee los labios… quien tuviese de costumbre hablar con la majestad de Dios como hablaría con su esclavo, que ni mira si dice mal, sino lo que se le viene a la boca y tiene deprendido por hacerlo otras veces, no la tengo por oración, ni quiera Dios que ningún cristiano la tenga de esta suerte…”.

Teresa de Jesús
Primeras Moradas

domingo, 1 de septiembre de 2013

UN ASCENSOR PARA LLEGAR A JESÚS

"Hazte pequeño en las grandezas humanas..." (Eclesiástico 3,18)

“Yo quisiera también encontrar un ascensor para elevarme hasta Jesús, pues soy demasiado pequeña para subir la dura escalera de la perfección. Entonces busqué en los Libros Sagrados algún indicio del ascensor, objeto de mi deseo, y leí estas palabras salidas de la boca de Sabiduría eterna: “El que sea pequeño, que venga a mí”. (Prov. 9, 4)
Y entonces fui, adivinando que había encontrado lo que buscaba. Y queriendo saber, Dios mío, lo que harías con el que pequeñito que responda a tu llamada, continué mi búsqueda, y he aquí lo que encontré: “Como una madre acaricia a su hijo, así os consolaré yo; os llevaré en mis brazos y sobre mis rodillas os meceré”. (Is 66,13)
Nunca palabras más tiernas ni más melodiosas alegraron mi alma ¡El ascensor que ha de elevarme hasta el cielo son tus brazos, Jesús! Y para eso, no necesito crecer; al contrario, tengo que seguir siendo pequeña, tengo que empequeñecerme más y más”.

(Teresa de Lisieux, Historia de un Alma, Ms C, 3 rº)
 Personalmente, yo diría que Jesús no está elevado, sino junto a nosotros. Nosotros no tenemos que elevarnos a Él, pues Él descendió hasta nosotros. No obstante, la visión de Teresita es novedosa y valiente, en el contexto de una "espiritualidad de méritos", pues pone como clave fundamental la CONFIANZA y el abandono confiado en brazos del Amor.

martes, 27 de agosto de 2013

EL CASTILLO DE TERESA

 Símbolo teresiano por excelencia, el CASTILLO es el alma, o mejor aun, para entendernos hoy, la PERSONA humana, en toda su amplitud y riqueza interior. Esa riqueza le viene, dice Teresa, de estar habitada por Dios. Por eso es importante CONSIDERARLO detenidamente, saber quiénes somos. La propuesta espiritual de Teresa es por ello también propuesta humanizadora.

"Considerar nuestra alma como un castillo todo de un diamante o muy claro cristal, adonde hay muchos aposentos, así como en el cielo hay muchas moradas. Que si bien lo consideramos, hermanas, no es otra cosa el alma del justo sino un paraíso adonde dice El tiene sus deleites. Pues ¿qué tal os
parece que será el aposento adonde un Rey tan poderoso, tan sabio, tan limpio, tan lleno de todos los bienes se deleita? No hallo yo cosa con que comparar la gran hermosura de un alma y la gran
capacidad; y verdaderamente apenas deben llegar nuestros entendimientos, por agudos que fuesen, a comprenderla, así como no pueden llegar a considerar a Dios, pues El mismo dice que nos crió a su imagen y semejanza".

"No es pequeña lástima y confusión que, por nuestra culpa, no entendamos a nosotros mismos ni sepamos quién somos. ¿No sería gran ignorancia, hijas mías, que preguntasen a uno quién es, y no se conociese ni supiese quién fue su padre ni su madre ni de qué tierra? Pues si esto sería gran bestialidad, sin comparación es mayor la que hay en nosotras cuando no procuramos saber qué cosa somos, sino que nos detenemos en estos cuerpos, y así a bulto, porque lo hemos oído y porque nos lo dice la fe, sabemos que tenemos almas. Mas qué bienes puede haber en esta alma o quién está dentro en esta alma o el gran valor de ella, pocas veces lo consideramos; y así se tiene en tan poco procurar con todo cuidado conservar su hermosura".

"Consideremos que este castillo tiene -como he dicho muchas moradas, unas en lo alto, otras embajo, otras a los lados; y en el centro y mitad de todas éstas tiene la más principal, que es adonde pasan las cosas de mucho secreto entre Dios y el alma".

(La fotografía: Catedral de La Vega, República Dominicana)


domingo, 25 de agosto de 2013

LA PUERTA ESTRECHA

“Esforzaos en entrar por la puerta estrecha” (Lc 13, 24)
Me viene al recuerdo el comentario de S. Juan de la Cruz a una cita paralela a esta, de S. Mateo: (Mt 7, 14): “¡Cuán angosta es la puerta y estrecho el camino que guía a la vida, y pocos son los que le hallan!”
“ es de notar que primero dice que es angosta la puerta, para dar a entender que para entrar el alma por esta puerta de Cristo, que es el principio del camino, primero se ha de angostar y desnudar la voluntad en todas las cosas sensuales y temporales, amando a Dios sobre todas ellas.
(…)
"Y así, querría yo persuadir a los espirituales cómo este camino de Dios no consiste en multiplicidad de consideraciones, ni modos, ni maneras, ni gustos, aunque esto, en su manera, sea necesario a los principiantes (…). Por que el aprovechar no se halla sino imitando a Cristo que es el camino y la verdad y la vida, y ninguno viene al Padre sino por él, según él mismo dice por San Juan (14,6 y 10,9). Y en otra parte dice: "Yo soy la puerta; por mí, si alguno entrare, salvarse ha. De donde todo espíritu que quiere ir por dulzuras y facilidad y huye de imitar a Cristo, no le tendría por bueno".
 
(San Juan de la Cruz, 
Subida del Monte Carmelo, II, cap. 7. n. 2 y 8)

Antonio González López, ocd.

miércoles, 21 de agosto de 2013

CON PLENITUD Y ANCHURA...

“Tornemos ahora a nuestro castillo de muchas moradas. No habéis de entender estas moradas una en pos de otra, como cosa en hilada, sino poned los ojos en el centro, que es la pieza o palacio adonde está el rey, y considerar como un palmito, que para llegar a lo que es de comer tiene muchas coberturas que todo lo sabroso cercan. Así acá, enrededor de esta pieza están muchas, y encima lo mismo. Porque las cosas del alma siempre se han de considerar con plenitud y anchura y grandeza, pues no le levantan nada, que capaz es de mucho más que podremos considerar, y a todas partes de ella se comunica este sol que está en este palacio. Esto importa mucho a cualquier alma que tenga oración, poca o mucha, que no la arrincone ni apriete. Déjela andar por estas moradas, arriba y abajo y a los lados, pues Dios la dio tan gran dignidad…”.



Santa Teresa de Jesús

Castillo Interior
Primeras Moradas

martes, 20 de agosto de 2013

CRISTO, AMIGO VERDADERO.

Un texto esencial de Teresa que revela la centralidad de Cristo en su camino espiritual; todo el capítulo 22 de VIDA es una defensa de la Humanidad de Cristo. Capítulo importante porque hace de bisagra entre su breve tratado de oración y la continuidad del relato autobiográfico.
Así acaba Teresa diciendo: 

"Que siempre que se piense en Cristo nos acordemos del amor con que nos hizo tantas mercedes, y cuán grande nos le mostró Dios en darnos tal prenda del que nos tiene: que amor saca amor... Su Majestad quiere a quien le quiere...".

domingo, 4 de agosto de 2013

NO HACEN FALTA ALAS

"Ya sabéis que Dios está en todas partes. Pues claro está que adonde está el Rey, allí dice está la corte; en fin, que adonde está Dios es el Cielo. Sin duda lo podéis creer, que adonde está Su Majestad está toda la gloria. Pues miren que dice San Agustín que le buscaba en muchas partes y que le vino a hallar dentro de sí mismo. Por bajo que hable, está tan cerca que nos oirá; y no hará falta ponerse alas para ir a buscarle, sino ponerse en soledad y mirarle dentro de sí y no extrañarse de tan buen huésped; sino con gran humildad hablarle como Padre, pedirle como Padre, contarle sus trabajos, pedirle remedio para ellos, entendiendo no somos dignos de ser sus hijos". 

Santa Teresa de Jesús. 
                                   (Camino)

martes, 4 de junio de 2013

PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN EL CIELO...


"Ya sabéis que Dios está en todas partes. Pues claro está que adonde está el Rey, allí dice está la corte; en fin, que adonde está Dios es el Cielo. Sin duda lo podéis creer, que adonde está Su Majestad está toda la gloria. Pues miren que dice San Agustín que le buscaba en muchas partes y que le vino a hallar dentro de sí mismo. Por bajo que hable, está tan cerca que nos oirá; y no hará falta ponerse alas para ir a buscarle, sino ponerse en soledad y mirarle dentro de sí y no extrañarse de tan buen huésped; sino con gran humildad hablarle como Padre, pedirle como Padre, contarle sus trabajos, pedirle remedio para ellos, entendiendo no somos dignos de ser sus hijos". 

(Teresa de Jesús, Camino)

FRANCISCO HABLA DE TERESA

“En la escuela de la santa andariega aprendemos a ser peregrinos. La imagen del camino puede sintetizar muy bien la lección de su vida ...