viernes, 13 de diciembre de 2013

ORACIÓN DEL ALMA ENAMORADA



“Señor Dios, Amado mío: si todavía te acuerdas de mis 

pecados para no hacer lo que te ando pidiendo, haz en el

los, Dios mío, tu voluntad, que es lo que yo más quiero, y 

ejercita tu bondad y misericordia y serás conocido en ellos.

Y si es que esperas a mis obras para por ese medio 

concederme mi ruego, dámelas tú y óbramelas, y las penas 

que tú quisieres aceptar, y hágase. Y si a las obras mías no 

esperas, ¿Qué esperas, clementísimo Señor mío? ¿Por qué 

te tardas? Porque si, en fin, ha de ser gracia y 

misericordia la que en tu Hijo te pido, toma mi pobreza 

pues la quieres, y dame este bien, pues que tú también lo quieres.

¿Cómo se levantará a ti el hombre engendrado y criado en 

bajezas, si no le levantas tú, Señor, con la mano que le 

hiciste?(Y es que)

Míos son los cielos y mía es la tierra; mías son las gentes, 

los justos son míos, y míos los pecadores; los ángeles son 

míos, y la Madre de Dios y todas las cosas son mías, y el 

mismo Dios es mío y para mí, porque Cristo es mío y todo 

para mí.

Pues ¿Qué pides y buscas, alma mía? Tuyo es todo esto y 

todo es para ti.

No te pongas en menos ni repares en migajas que se caen 

de la mesa de tu Padre. Sal fuera, y gloríate en tu gloria; 

escóndete en ella y goza, y alcanzarás las peticiones de tu 

corazón."


Amén.

FRANCISCO HABLA DE TERESA

“En la escuela de la santa andariega aprendemos a ser peregrinos. La imagen del camino puede sintetizar muy bien la lección de su vida ...