miércoles, 3 de octubre de 2018

GRADOS DE ORACIÓN EN SANTA TERESA (1)

Para algunos puede ser difícil seguir a Teresa en sus muchas experiencias espirituales, y entender las diversas etapas y formas de oración, de tal modo que pueda aprovecharse en el propio camino de búsqueda de Dios. Porque, claro está, la mayoría no queremos tener un conocimiento teórico, académico, de la obra teresiana, sino aprender de su experiencia como incansable buscadora de Dios.

Yo creo que un maestro como el fraile carmelita Tomás Álvarez (qpd), que tanto leyó y estudió a Teresa, puede conseguir que acabemos entendiendo mucho mejor a Teresa, y descubriendo que Dios nunca está lejos de nosotros. De su DICCIONARIO DE SANTA TERESA tomamos estas notas que iremos compartiendo poco a poco, para que se asimile mejor, con la recomendación de leer luego a la propia santa, y rumiarla despacio...





En la enseñanza práctica de la oración, Teresa habla con frecuencia de grados; esto indica una posible escala de crecimiento en la relación del hombre con Dios, y diversas maneras de articularse la oración misma por parte del orante. Para entender correctamente el pensamiento de Teresa tengamos en cuenta varias cosas: 

1. Que la oración se mide por la vida del orante, y viceversa, porque hay correlación entre una y otra, necesariamente, entre oración y acción (obras, dirá Teresa), entre oración y conducta, pues no hay relación verdadera con Dios que no nos sensibilice hacia los hermanos, hacia la comunidad de fe o hacia la humanidad. La mejor oración es, para Teresa, la que deja obras. 

2. Es importante tener presente la idea que tiene Teresa de la oración: no es una simple practica de entrenamiento del orante, sino “trato de amistad” entre dos; es decir, relación recíproca entre los dos amigos que son Dios y el hombre. Dios precede siempre, aunque misteriosamente (Es amistad con quien sabemos nos ama), pero en esa relación recíproca, sigue siempre la parte nuestra, que prepara o dispone a su vez para la acción misteriosa de Dios. En fin, que más que una práctica, la oración es, para Teresa, una forma de vida, y lo normal es que la vida y la relación crezcan, y no que se estanquen o involucionen (Moradas 7,4,9). 

3. Es aquí entonces donde comparecen los “grados de oración” como niveles o estados de amistad y vida, y dado también lo anterior, es normal que Teresa distinga entre los grados de oración que dependen del orante humano (oración ascética) y grados superiores de oración que derivan de la misteriosa iniciativa del Amigo Divino (oración mística). Ella, como escritora mística, presta una atención particular a estos últimos. 

4. Así lo hará en sus diversos escritos, exponiendo libremente su experiencia, y lo exponemos aquí de modo breve: 

a. En VIDA 11-21, expone los grados de oración desde la propia experiencia autobiográfica (año 1565). Las llamadas “formas de regar el huerto”. 

b. En CAMINO 22 y siguientes, propone estos grados con una intención pedagógica, para su comunidad de monjas contemplativas (año 1566-1567). 

c. En la RELACION 5, enumera los grados de oración a petición de un teólogo consultor del Santo Oficio en Sevilla (año 1576). 

d. En MORADAS, que es su intento definitivo de codificar su vida espiritual en un momento de pleno desarrollo existencial (año 1577).

 (Continúa...)

FRANCISCO HABLA DE TERESA

“En la escuela de la santa andariega aprendemos a ser peregrinos. La imagen del camino puede sintetizar muy bien la lección de su vida ...